Cuando el diagnóstico de tu hijo/a te desborda, necesitás claridad, no más información.
Te acompaño a ordenar lo que sentís, salir del miedo constante y tomar decisiones con más seguridad.
No es que no estés pudiendo. Es que estás sosteniendo demasiado sola/o.
Antes de comenzar el acompañamiento, necesito evaluar si puedo ayudarte. Agendá una cita gratis para que conversar y conocernos.
Si estás acá, probablemente estés atravesando algo de esto:
Recibiste el diagnóstico de tu hijo/a y, desde entonces, todo se volvió incierto. Tal vez sentís que te desbordás emocionalmente, que no sabés por dónde empezar ni qué decisiones tomar. Aparecen la culpa, el miedo o una angustia constante que no te da tregua. Incluso pueden surgir diferencias con tu pareja o con tu entorno sobre cómo abordar la situación, lo que hace todo aún más difícil. Y en el medio de todo eso, hay algo que te importa profundamente: querés acompañar mejor a tu hijo/a, pero no sabés cómo hacerlo sin agotarte en el intento.
Es un espacio de escucha y reflexión donde podés:
Ordenar lo que estás viviendo emocionalmente
Darle sentido a lo que te pasa (sin juicio)
Ampliar tu mirada sobre la situación
Tomar decisiones con más claridad
Fortalecer tu rol como madre o padre
Solo necesitás estar abierta/o a mirar tu situación desde otro lugar.
No. Es un complemento.
Para evaluar si estás en el momento y tenés las condiciones para observar lo que te pasa desde un nuevo lugar, tenés la apertura necesaria para aceptar acompañamiento.
Es para madres, padres, tutores y padres/madres afines.
No tenés que poder con todo sola/o.
Pedir ayuda también es una forma de cuidar a tu hijo/a.
Este acompañamiento no reemplaza tratamientos médicos ni psicológicos, sino que los complementa desde una mirada emocional y de conciencia.
